En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, conversamos con Juli Alvaro, psicopedagoga y creadora de @cuentaconmigo.psicope, sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional en el aula y cómo la creatividad puede convertirse en una gran aliada para acompañar a los chicos en su aprendizaje.
1. ¿Por qué es importante hablar de salud mental en el aula y cómo influye en el aprendizaje de los estudiantes?
Hablar de salud mental en la escuela es hablar de cómo se sienten los chicos en ese espacio donde pasan gran parte de su día. Muchas veces se enfrentan a presiones, miedos, situaciones de bullying o momentos de aislamiento que afectan su bienestar. Si no se sienten seguros y acompañados, es muy difícil que puedan aprender. Promover la salud mental en el aula permite crear vínculos de confianza, fortalecer la autoestima y generar un ambiente donde cada estudiante pueda desplegar su potencial.
A su vez, generar un espacio de confianza habilita la escucha activa. A veces, la escuela es el único espacio de contención para niños que viven situaciones de vulnerabilidad fuera de ella.
2. ¿Qué señales pueden tener en cuenta los docentes para detectar que un alumno necesita apoyo en su salud mental?
Pequeños cambios son grandes señales: un estudiante que antes participaba y ahora se aísla, alguien que se muestra más irritable, distraído o desmotivado. A veces se nota en la forma de jugar, de escribir o de vincularse con los demás. No se trata de diagnosticar, sino de mirar con atención y habilitar la pregunta: “¿Cómo estás?”. Ese gesto puede ser el inicio de un acompañamiento real.
3- ¿De qué manera las actividades creativas pueden ayudar a los chicos a canalizar sus emociones y regularse mientras aprenden?
Las actividades creativas son una herramienta poderosísima para acompañar lo emocional. Dibujar, pintar, escribir, recortar o construir algo con las manos les permite expresarse sin la presión de hacerlo “bien”. En ese proceso, los chicos se conectan con lo que sienten, descargan tensiones y se sienten más disponibles para aprender.
Estas propuestas también ayudan a regularse: el trazo, el color y el movimiento activan un ritmo interno que organiza y tranquiliza.
Los materiales —como lápices de colores, marcadores o crayones— se vuelven aliados en ese proceso. Cada color elegido es una forma de decir, cada línea es un pensamiento o una emoción que se transforma. Estas actividades les dan a los chicos un espacio seguro para expresarse sin miedo y para reencontrarse con la tranquilidad que a veces pierden durante la rutina escolar.
4. Maped ofrece herramientas como lápices de colores, marcadores y crayones, entre otros. ¿Qué rol creés que cumplen en la concentración y la expresión emocional?
Los materiales creativos son mucho más que útiles escolares: son recursos que acompañan el aprendizaje y el bienestar emocional. Cuando un chico toma un color, un marcador o un crayón, no solo está pintando: está organizando su mente, explorando, eligiendo, creando. Esa experiencia estimula la concentración de una manera natural, porque combina lo sensorial con lo emocional.
Además, los colores les dan la posibilidad de expresarse sin palabras, de mostrar cómo se sienten o cómo imaginan el mundo. En ese sentido, las herramientas de Maped ayudan a construir puentes entre la emoción, la atención y la creatividad, favoreciendo aprendizajes más significativos.
5. El lema de Maped es “El futuro en tus manos”. ¿Qué mensaje le darías a los docentes sobre su rol en el cuidado de la salud mental de los alumnos y en la construcción de ese futuro?
Los docentes son figuras centrales en la vida emocional de los chicos. Son quienes muchas veces detectan lo que no se dice, son los que sostienen, acompañan y generan confianza. Cuidar la salud mental en el aula no significa tener todas las respuestas, sino crear espacios donde los alumnos se sientan vistos, escuchados y valorados.
Cada gesto de empatía deja huella. Cada palabra amable puede cambiar un día difícil. Cuando un chico se siente cuidado en la escuela, aprende que el mundo también puede ser un lugar seguro. Por eso, es tan importante el rol de los docentes que acompañan con sensibilidad y compromiso.
Cuidar la salud mental también es enseñar. 🧠
Desde Maped, acompañamos a los docentes con herramientas que inspiran creatividad, expresión y bienestar en el aula.

